|
«Ser sin ser madre es un libro ameno, a pesar de la dureza y dificultad del tema que trata. La autora ha logrado darle ligereza, e incluso hacernos sonreír con sus anécdotas a veces repletas de ironía, pero, sobre todo, con su sinceridad y cariño. Me ha encantado su capacidad para reírse de sí misma desde la compasión y también su sensatez, que hace que este libro, cargado de información valiosísima, funcione casi como una conversación con una matrona sumamente entrañable y experta.» Del prólogo de Ibone Olza
---
La no maternidad también es un duelo, aunque rara vez se nombra. Este libro aborda ese dolor silenciado desde una doble experiencia: la de una mujer que quiso ser madre y no pudo, y la de una matrona que ha acompañado durante años la maternidad de otras mujeres. |